Balaguer la herencia del tirano online dating

05-Jun-2017 23:44

Su hijo estaba vinculado al PRD y volvió al país (en la epoca de Hipolito) donde nunca tuvo problemas con la justicia e ingreso a las filas de la policía nacional dominicana, Ciriaco de La Rosa pasó sus últimos años jugando dominó casi todos los días en el local del PRD ,de Lawrence acompañado de los dirigentes de esa organización en un local que irónicamente lleva el nombre de las heroínas de Salcedo .Falleció en una extraña fecha 20/02/2002 y que además coincidió con el estreno de la película En el Tiempo de Las Mariposas, falleció en el Hospital de Lawrence de un derrame cerebral sin tener que pagar nunca uno de los más terribles crímenes de la historia Dominicana, su cadáver fue velado en dicha ciudad, en la Funeraria Parra y asistieron muchos amigos calieses de la era e incluso ex-militares que compartieron con él misiones funestas en la época de la dictadura.De inmediato Peña Rivera hizo una seña a de la Rosa para que actuaran, retirándose hacia una lejana habitación de la casa.Hubo un instante en que las mujeres, mirándose a los ojos se habían comunicado y trataron de escapar, pero fueron fuertemente sujetadas por los sicarios.Muchos de ellos han muerto en distintas circunstancias, otros , muy pocos, se encuentran vivos gozando de la impunidad que les permitió la complicidad oficial y un pueblo con ansias de libertad y a veces un poco olvidadizo.– Fué el principal asesino ejecutor de la acción ,después de su fuga y con ayuda de militares dominicanos, se radicó en Lawrence, Massachussets , una pequeña ciudad con alta población dominicana que está ubicada en las cercanías de Boston, donde vivió una vida tranquila , Ciriaco De La Rosa tuvo dos hijos, la mayor Bienvenida De La Rosa Polanco y el varón Ciro Rafael De La Rosa Polanco; ambos hijos de su única esposa Thelma de De La Rosa Polanco.Ciriaco de la Rosa reveló durante el juicio posterior al asesinato lo siguiente:“Después de apresarlas, las condujimos al sitio escogido, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas.Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas (María Teresa).

Ya oscureciendo, los sicarios Ciriaco de la Rosa, Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ramón Emilio Rojas Lora y Néstor Antonio Pérez, se dirigieron con los cuatro cadáveres en el yip a la sección Río Arriba, que enlaza las carreteras Luperón y Duarte , a pocos kilómetros de la Mansión de la Cumbre y en una pendiente que tiene unos 50 metros empujaron el vehículo con los cadáveres de las tres mujeres y el hombre (ver en foto de portada a Manolo y Leandro en el lugar).

Estas ¨Disposiciones del Generalísimo¨ tenían doble propósito, por un lado pretendía demostrar la Generosidad de Trujillo, por el otro les daba la libertad a aquellas personas a quien él quería seguir hostilizando, este último era el caso de las Mirabal.

No bien habían pasado un par de semanas de la libertad y ya existían informes sobre reuniones secretas contra el régimen encabezadas de nuevo por las Hermanas Mirabal ésto, sumado a las presiones internacionales entre muchas cosas por el atentado en Venezuela contra el Presidente Rómulo Betancourt, por el que la OEA sancionó al estado dominicano con rompimiento de Relaciones diplomáticas y económicas y la creciente caída de los diferentes regímenes dictatoriales en américa latina era ya demasiado para el Generalísimo y en medio de un informe que inició de nuevo con los pasos que daban estas mujeres rebosó la copa de la tolerancia y Trujillo le ordenó al General Pupo Román un plan para desaparecer definitivamente a las Hermanas Mirabal. La primera medida que tomó Pupo Román fue el traslado de los presos a la cárcel de Salcedo, al parecer aparentando benevolencia, pues de este modo no tendrían que realizar largos viajes a la cárcel de La Victoria, que era donde cumplían sus penas los esposos, en verdad esto era el inicio de la capitalización del plan para la eliminación de las hermanas Mirabal.

Ordené a Pérez Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba algún vehículo o alguien que pudiera enterarse del caso. Pero esas declaraciones que indicaban que la ejecución ocurrió en un cañaveral cercano fueron cambiadas años más tarde y aclaró a amigos cercanos que el crimen ocurrió realmente en los terrenos de la casa de la cumbre pues Peña Rivera quería ver los cadáveres con sus propios ojos antes de ordenar tirarlos por el Precipicio, pués tenía que dar un informe fidedigno a sus superiores,(esto coincide con las declaraciones del chofer del camion del Instituto de Seguridad social que dice haber visto vivas a las hermanas Mirabal en el trayecto hacia La Cumbre) fue así entonces que durante varios minutos unos quejidos y alaridos que no pudieron escucharse fuera de la estructura de la vivienda construida de adobe y forradas de caoba fueron emitidos, y con la respiración entrecortada, los sicarios dieron por teminada su labor de exterminio.

Los cuerpos de las mujeres y el hombre ya no hacían ningún movimiento convulsivo, primero las habían ahorcado con pañuelos después vino la secuencia de palos para que sus cuerpos presentaran golpes del supuesto accidente. El sargento de la Rosa se dirigió entonces al aposento donde estaba el hombre del sombrero Stetson, que era Peña Rivera y le dijo: “Señor, misión cumplida”.

Ya oscureciendo, los sicarios Ciriaco de la Rosa, Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ramón Emilio Rojas Lora y Néstor Antonio Pérez, se dirigieron con los cuatro cadáveres en el yip a la sección Río Arriba, que enlaza las carreteras Luperón y Duarte , a pocos kilómetros de la Mansión de la Cumbre y en una pendiente que tiene unos 50 metros empujaron el vehículo con los cadáveres de las tres mujeres y el hombre (ver en foto de portada a Manolo y Leandro en el lugar).

Estas ¨Disposiciones del Generalísimo¨ tenían doble propósito, por un lado pretendía demostrar la Generosidad de Trujillo, por el otro les daba la libertad a aquellas personas a quien él quería seguir hostilizando, este último era el caso de las Mirabal.

No bien habían pasado un par de semanas de la libertad y ya existían informes sobre reuniones secretas contra el régimen encabezadas de nuevo por las Hermanas Mirabal ésto, sumado a las presiones internacionales entre muchas cosas por el atentado en Venezuela contra el Presidente Rómulo Betancourt, por el que la OEA sancionó al estado dominicano con rompimiento de Relaciones diplomáticas y económicas y la creciente caída de los diferentes regímenes dictatoriales en américa latina era ya demasiado para el Generalísimo y en medio de un informe que inició de nuevo con los pasos que daban estas mujeres rebosó la copa de la tolerancia y Trujillo le ordenó al General Pupo Román un plan para desaparecer definitivamente a las Hermanas Mirabal. La primera medida que tomó Pupo Román fue el traslado de los presos a la cárcel de Salcedo, al parecer aparentando benevolencia, pues de este modo no tendrían que realizar largos viajes a la cárcel de La Victoria, que era donde cumplían sus penas los esposos, en verdad esto era el inicio de la capitalización del plan para la eliminación de las hermanas Mirabal.

Ordené a Pérez Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba algún vehículo o alguien que pudiera enterarse del caso. Pero esas declaraciones que indicaban que la ejecución ocurrió en un cañaveral cercano fueron cambiadas años más tarde y aclaró a amigos cercanos que el crimen ocurrió realmente en los terrenos de la casa de la cumbre pues Peña Rivera quería ver los cadáveres con sus propios ojos antes de ordenar tirarlos por el Precipicio, pués tenía que dar un informe fidedigno a sus superiores,(esto coincide con las declaraciones del chofer del camion del Instituto de Seguridad social que dice haber visto vivas a las hermanas Mirabal en el trayecto hacia La Cumbre) fue así entonces que durante varios minutos unos quejidos y alaridos que no pudieron escucharse fuera de la estructura de la vivienda construida de adobe y forradas de caoba fueron emitidos, y con la respiración entrecortada, los sicarios dieron por teminada su labor de exterminio.

Los cuerpos de las mujeres y el hombre ya no hacían ningún movimiento convulsivo, primero las habían ahorcado con pañuelos después vino la secuencia de palos para que sus cuerpos presentaran golpes del supuesto accidente. El sargento de la Rosa se dirigió entonces al aposento donde estaba el hombre del sombrero Stetson, que era Peña Rivera y le dijo: “Señor, misión cumplida”.

Al día siguiente el cabo de la Policía Nacional Ciriaco de La Rosa llegó a los cuarteles del SIM en Santiago para cumplir con el plan, solicitó cuatro agentes y un vehículo para conformar el escuadrón de acción , Peña Rivera asignó a Alfonso Cruz Valerio, Emilio estrada Malleta, Néstor Antonio Pérez terrero, y Ramón Emilio Rojas Lora.